Con la llegada del otoño, se inicia el período de caída estacional del cabello, una afección que preocupa a gran parte de la población – en especial a las mujeres – y que aunque se trate de un proceso pasajero, es un problema que puede afectar la salud, la estética e, incluso, ambas. Lo cierto es que para conseguir un pelo fuerte y sano es vital una buena alimentación, la falta de algunos nutrientes y vitaminas pueden contribuir a la pérdida de cabello.
Es importante precisar que los cabellos que se caen en otoño se recuperan prácticamente todos a excepción de los que estaban en el último ciclo capilar y vuelven a crecer apartir de los 3 meses por lo que la renovación capilar se puede prolongar hasta finales de año o incluso el mes de enero.
1) La caída evidente en otoño tiene que ver con el propio ciclo de nacimiento y crecimiento del pelo ya que aunque en general el pelo muere en primavera suele tardar unos 3 meses en caerse.
2) En veranoel sol incide con mayor fuerza sobre el cuero cabelludo y éste tiende a engrosarse para ganar densidad y así proteger nuestra cabeza. En otoño y conforme el sol va disminuyendo su intensidad el pelo pierde calidad y se cae.
3) El reemprender la actividad laboral y cotidiana tras el verano puede generar en ocasiones un estrésque influye en esta caída teniendo en cuenta que en las vacaciones de verano sesuele estar más relajado, se duerme más, se come mejor y más pausado…
4) Durante el verano coinciden una serie de circunstancias que pueden afectar a nuestro pelo y provocar su deterioro: más horas de exposición en horarios de máxima insolación, incremento de la sudoración, presencia de impurezas como la arena de la playa y polvo, cloro y productos químicos de las piscinas, salitre del mar, incremento del número delavados a menudo con champús inadecuados… Para todo ello recomendamos seguir una serie de consejos para cuidar el cabello durante el verano.



